RALPH NAZARETH (Mangalore, India, 1945).

 

Indio Puro

 

La pureza es lo que la pureza hace.

Por lo demás todo es mezcla

en los puertos en el cruce de los ríos.

Confusión de sinapsis

Enzimas mezcladas como saliva

son intercambiadas entre las razas.

El esperma y el óvulo se mezclan

en el sueño amniótico sin importar los colores.

La pureza es lo que la muerte hace

mientras descansa en un estado sin división.

Hasta los enemigos jurados vienen

a traer coronas de flores

aunque algunos de los capullos dejen escapar

la sangre de tu clan.

Es con cierta dificultad

que digo estas palabras:

Soy indio

y deseo ser visto como tal

compuesto y descompuesto

en el encuentro y la partida de los mundos.

TERGEL KHULGANAI (Ulaanbaatar, Mongolia, 1971).

 

Naturaleza humana

 

Enfocarte solo en tu propia imagen

En una foto en companía

Amarla solo, cuando tu propia imagen parece perfecta

No importa si los otros parecen bizcos

La imagen es perfectamientras tu propia imagen lo sea

 

Así es la naturaleza humana

 

Haces un brindis y la pasas bien

Tu amigo a tu lado paga la cuenta

Tú disfrutas en silencio esa alegría aquel momento

Secretamente tocando

Tus bolsillos con billetes sin pagar

Feliz más alla de ti mismo por

Tener fiesta gratuita

 

La naturaleza universal

de nosotros los humanos…

 

Alguien es miserable, violentado y herido

Busca de ti como consuelo solo tenerte para

Dejar un consejo sin importancia para ignorarlo todo

Pero, cuando llega a casa

Todos tus cabellos de  punta

Aparentemente porque tus problemas son lo peor

 

Es extraña la naturaleza humana

 

Oh, negro; gris, blanco y rojo

Tantos notables colores de la naturaleza humana

Algo que no puede ser tocado, tomado o suavizado

Tal es la naturaleza humana…

oh, la naturaleza de los hombres.

HANI NADEEM (Siria, 1972).

 

Vigilante del morgue

 

¿Qué les parece que alguien piensa en ellos en las orillas de esta tierra?

 

_ El vigilante de morgues en una guerra civil.

 

_ La esposa de un marinero que se embellece todas las noches para su esposo que fue comido por las conchas marinas hace dos veranos

 

_ Un padre que sólo dejó a su hija la mitad de una sonrisa en un cuadro colgado en la pared, y lo que piensan los habitantes del barrio de él.

 

_ El vigilante del faro para unos barcos que no llegan nunca.

 

_ El enterrador en un país enfermo de lepra.

 

¿A quién le interesa que un poeta zambulla su texto en sus penares, colgando su cadáver en sus infiernos?

 

Para los barcos que no vuelven,

marineros que los peces comieron los tatuajes de sus antebrazos,

El poema marcha en la tierra firme.

ANTONIO SANTOS MENOR

(Pontavedra, Galicia, España, 1943).

 

Eros

 

Yo soy Eros… Abrázame y poséeme

y toma mi piel lo más suave

que pueda recordarte una caricia…

Aquí… en este punto exacto de la sangre

fluyendo por mis dedos en el tacto,

te toco y me desmayo de placeres…

 

Yo soy Eros…avasallante, infiel,

inquieto viajero de todos los misterios

de tu cuerpo… Abrázame y poséeme,

ahora que está firme mi epidermis…

 

Yo soy Eros…desbordado, implacable,

vital, amante de las noches que se brindan

a todos mis deseos… Recórreme

y sentirás un fuerte galopar

por el profundo abismo de tu sexo.

MARÍA SOLÍS MUNUERA (Madrid, España, 1976).

 

Un hombre que huye

 

Quiero un lugar benévolo: el mercado de pescado de Oslo. Quiero llegar de noche, de la madera, el traje, la piel negra, con la tripulación desaparecida y el capitán atado a los timones. En las mesas, las lámparas recubren con tungsteno la falsa melancolía de los peces. Los noruegos, proteínicos, se elevan. Los niños llevan los sombreros de paja y los anillos. Compraré la botella de pelo rubio. Como ellos, quiero dejar vivir a las abejas. Como ellas, quiero

 

el círculo amarillo con el círculo negro. La celda cuando se acaba el día. Cansarme de matar habiéndolo probado. La protección monárquica e inclinar la botella y derramar la miel sobre la falsa melancolía de los peces. El lujo y la vejez tienen tonos dorados. En el cabello, el amarillo es el siguiente paso de lo blanco. Él

 

dice lo que hay: asilo político. Canastas de mimbre para los refugiados. Cereales.  Cajones para peces en venta con el precio. Botellas con forma de balanza. Hay pelotas de tenis. Hay cítricos. Hay sopa. Optimismo. Gente de teatro. Luz. Granos de mostaza. Hay un nivel de vida. Hay mujeres que paren como reinas. Casi el récord de muertes por maltrato. Dice.

VERÓNICA ARANDA (Madrid, España, 1982).

 

Mapas

 

Consultaba los mapas

con un bosque lluvioso en la retina,

y dejaba su huella

en las contraventanas.

 

Si fallaban las brújulas,

si en un ardor de cal le cegaba la luz,

ella asumía el riesgo de quedarse atrapada

en una ciudad ajena.

Festival de Poesia Ileana Espinel Cedeño - Guayaquil 2019